Ser buena noticia.

CON LOS JOVENESQue una manera de vivir, un estilo de vida sea buena noticia para quienes le rodean nos es algo obvio, ni automático. Nos hacemos buena noticia cada día con nuestras actitudes, con nuestros gestos, con nuestra manera de tejer las relaciones, de establecer lazos (como nos invitaba Juan Mª)

Nos hacemos buena noticia cuando somos capaces de ofrecer nuestra amistad sincera y desinteresada a los niños y jóvenes con los que estamos cada día, y nos convertimos en testigos de ese amor gratuito e incondicional del Dios de Jesús. Cuando nos atrevemos a tratar a cada niño y joven, como lo haría Jesús mismo, con misericordia, ternura, cercanía y acogida incondicional.

Nos hacemos buena noticia cuando compartimos con ellos tiempos, espacios, preocupaciones, juegos, … Cuando afinamos nuestra mirada y somos capaces de escuchar a tiempo perdido, de dar nuevas oportunidades y ofrecer experiencias que aportan sentido e ilusionan.

Somos realmente afortunados, tener la oportunidad cada mañana de compartir con niños y jóvenes todo lo que somos, hacemos y tenemos. Esa ocasión de hacernos día a día hermanos de cada uno de ellos, y tener la satisfacción al final del día de poder decirle al Señor, “siervo inútil soy, solo he hecho lo que tenía que hacer”.

¡Gracias!, a cada niño y joven. Son ellos quienes nos ayudan a ser hermanos,quienes realmente nos hacen hermanos, y nos recuerdan que estamos llamados a establecer esos lazos, que hablen de ese amor de Dios Padre, que nos hace a todos hermanos. ¡Feliz Semana  Menesiana, 2013!

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